Hace unos meses Nexie se embarcó en otro de sus viajes, en este caso a Cuba.  Y aprovechando que el otro día estuvimos con él, le propusimos que nos pasase algo del material que se trajo de allí, y no estamos hablando de cigarros habanos precisamente.

De la misma forma nos estuvo comentando como estaba por la isla la escena Graffiti. Y la verdad, impresiona bastante. Quizás no por la cantidad de piezas o intervenciones de los escritores locales, debido a la escasez de recursos, si no a la inventiva e ilusión con la que desempeñan sus obras.

Para poneros en situación: la escasez de Sprays es más que notable en Cuba, los recursos económicos aún más, así que los writers se ven obligados a trazar las piezas con brocha (que vale un dineral allí e intentan hacer que dure años), mezclan tinta en polvo offset con gasolina para conseguir el color negro. En el hipotético caso que consiguiesen algún bote, lo utilizan para dar algún “toque” especial a sus obras, ni mucho menos para el relleno. Conseguir un rodillo es muy complicado. Apenas llega material impreso tipo magazines o revistas, y el acceso a internet esta limitadísmo. Y mucho menos hablar de una cámara digital para inmortalizar tus piezas. Y así, un sinfín de movidas…

A nivel legal, lo único que mirará la policia local, es que no pongas ningun mensaje de carácter político. Por lo demás se puede pintar en la mayoría de sitios de La Habana, por ejemplo. De hecho la gente se quedaba muy sorprendida, por lo que nos contaba Nexie, de ver a alguien invirtiendo su dinero en algo así, Graffiti.

Durante parte de su estancia allí, Nexie estuvo acompañado por Kaos y Sims,  escritores locales con el que compartió varios muros en sítios más que peculiares.

En definitiva, un viaje para no olvidar y darnos cuenta de que quien realmente quiere hacer algo, lo hace. No importa el cómo ni los medios.

Gracias a Nexie de nuevo por colaborar con Bombcelona.

Aquí os dejamos con algunas de las fotos y su galería: